Utensilios e ingredientes para la preparación de kombucha
- Agua. Puedes utilizar agua filtrada. Prueba con distintas aguas y quédate con la que más te convenza. Lo más importante es que no tenga cloro.
- Té, verde o negro. Necesitas una infusión que contenga taninos para que la fermentación se lleve a cabo. .
- Azúcar. Cuanto más simple sea, mejor. Es imprescindible para la fermentación, ya que es el combustible que emplean las levaduras y bacterias.
- SCOBY. Conocido también como madre u hongo de la kombucha, conseguirá iniciar y finalizar la fermentación una y otra vez. Mímalo y cuídalo como a un bebé. Se alimenta con azúcar de caña. Mejor no usar piloncillo, melaza, agave… ya que a las bacterias les costará más llegar hasta las moléculas sencillas de glucosa y fructosa ¡SCOBY loves AZÚUUUUCAR!
- Líquido iniciador. Es imprescindible usar kombucha de un lote anterior por dos motivos: ese líquido es rico en levaduras y bacterias que van a fermentar el té, y, además, tiene un pH muy bajo, lo que garantiza que la fermentación no se estropee.
- Recipiente de vidrio grande. Será la ‘casa’ de la kombucha durante las semanas que se encuentre fermentando. Importante: que sea de vidrio y con una boca ancha. Escógelo de buena calidad y lo suficientemente grande.
- Filtros de café y/o un paño de algodón. No queremos ningún intruso entre dentro de nuestra kombucha, pero sí que necesitamos que entre oxígeno para que se lleve a cabo la fermentación. Sujetaremos el paño, en el cuello del recipiente, con una liga o un cordón fino.
Primera fermentación
Antes que nada, lávate las manos. Prepara a conciencia el espacio donde vas a preparar tu kombucha casera. No ensuciarás mucho, te lo prometo. Además, no necesitarás más espacio que el que ocupe ese bote de vidrio que has escogido para que habite y fermente tranquilamente.
Y ahora sí, allá vamos con la receta para un litro. Si quieres hacer más cantidad porque tu bote de cristal es más grande, hazla de manera proporcional:
- Pon a calentar un litro de agua hasta que suelte el hervor.
- Infusiona 3 cucharadas soperas bien cargadas del té que hayas elegido o un sobre por cada litro de agua, en esa agua caliente. Es muy importante que sea de la familia Camelia sinensis (té verde o té negro). Déjalo hervir por unos 10 minutos (más tiempo igual a más concentración). Necesitamos que sea amargo, señal que ha extraído bien los taninos. Apaga el fuego y dejala reposar 5 minutos.
- Retira las bolsitas de te o las hojas y añade 70 gramos (1/4 taza) de azúcar por cada litro y disuelve muy bien.
- Deja enfriar (35°C). No queremos matar al SCOBY, ¿verdad? Nos va a acompañar un largo tiempo y es importante no olvidar que las bacterias y levaduras que contiene están vivas y que el calor las mataría inmediatamente.
- Espera unas horas. Ahora sí: ¿ya está a temperatura ambiente? Momento de añadir el SCOBY y el líquido iniciador, alrededor de un 20%, el SCOBY se acomodara en el bote.
- Tapa el tarro con el paño de algodón y coloca con precisión la liga que lo sujete. Ahora toca: es-pe-rar. El té estará fermentado en algunos días, en climas fríos (20 a 30 días) tarda mas que en climas cálidos (10 días), pero, si no quieres tomar azúcar a tope ni el alcohol que también se produce durante el proceso de fermentación, es importante que te armes de paciencia.
¡Y eso es todo! Ahora estás listo para comenzar tu aventura con la kombucha casera. ¡Disfruta de esta bebida saludable y llena de probióticos! 🍵✨
Segunda fermentación
Este es el momento de hacer una segunda fermentación si quieres agregarle sabor a la kombucha:
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- Si quieres saborizarlo, ahora es el momento. Reserva el SCOBY y aproximadamente un 20% del líquido, y utiliza para consumir el 80% restante. Añade a la kombucha que has separado, zumos, picado fino o triturado de fruta o de verdura, de raíces, infusiones… Deja volar tu imaginación y disfruta de las mezclas más personales y atrevidas.
- Ahora, ponlo dentro de una botella. Es muy importante que ésta cierre correctamente si quieres hacer carbonatación natural (¡las burbujitas!). Espera unos días más (2 a 5 días, según el clima). ¡Tu kombucha casera está lista! Burbujeante y sorprendente.
- Si has hecho bien todo el proceso, tu kombucha tendrá muy poco azúcar, mantenla en refrigeración para que se detenga la fermentación y esta lista para que la consumas, si es la primera vez que la consumes, empieza tomando un caballito de kombucha, después de unos días, puedes ir aumentando la cantidad, hasta llegar a una taza al día, es recomendable que no consumas mas de esa cantidad.
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Puntos importantes a tener en cuenta
- Limpiar adecuadamente tus utensilios: La limpieza es vital para el éxito de la fermentación. Asegúrate de lavar muy bien tus herramientas con agua y jabón y luego enjuagarlas con vinagre blanco, es importante que no queden restos de jabón.
- Evita usar botellas de plástico o metal: Evita recipientes que no sean de vidrio. Las botellas de fermentación de vidrio son las más adecuadas para resistir la carbonatación.
- Evita cortar el flujo de aire durante la fermentación: La kombucha necesita respirar durante las primeras etapas de la fermentación. No cubras el recipiente herméticamente al principio.
- Evita agregar vinagre a la mezcla: La kombucha tiene un componente acético, no es necesario añadir vinagre adicional, ya que esto puede estropear la fermentación.
- Usa solo te verde o negro: Al elegir un té, evita las infusiones herbales.
- Evita usar agua clorada: El cloro mata al SCOBY, en algunos lugares el agua del grifo puede estar clorada y ser perjudiciales para el SCOBY. Usa filtros o métodos para eliminar estos compuestos antes de usar el agua.
- Es necesario que no le de la luz directa del sol, este puede matar al SCOBY.
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